BEYOND THE FRAME: FRESQUITO

BEYOND THE FRAME: FRESQUITO

¿Cómo convertir una canción publicitaria en un videoclip con una identidad visual propia? Ese fue el punto de partida de «Fresquito», el proyecto audiovisual protagonizado por África Garnet y desarrollado para Gazacao, de Leche Gaza.

La propuesta buscaba construir un universo veraniego de estética retro, marcado por colores vibrantes, composiciones simétricas y una escenografía cuidadosamente diseñada. La música, los personajes y el producto debían convivir dentro de un mismo lenguaje visual, con una identidad reconocible a lo largo de toda la pieza.

Para llevarlo a cabo, se combinaron distintas herramientas de inteligencia artificial generativa con procesos de creación audiovisual, edición y postproducción. El proyecto exigía desarrollar escenarios y personajes desde cero, mantener su coherencia entre planos y conseguir que las diferentes secuencias funcionaran como parte de una misma producción.

El reto no consistía únicamente en generar imágenes, sino en construir un universo audiovisual coherente y mantener el control creativo durante todo el proceso.

 

Un verano a nuestra manera

La villa rosa y su piscina amarilla establecen buena parte del lenguaje visual de «Fresquito». Su fachada frontal, las columnas, las sombrillas y las tumbonas construyen un espacio de simetrías marcadas, donde la arquitectura tiene tanto protagonismo como los personajes. La cocina rosa traslada ese mismo lenguaje al interior, con mobiliario y elementos de color que mantienen el vínculo entre ambos decorados.

La elección de una paleta vibrante y de escenarios claramente escenográficos responde a la intención de crear un universo visual propio. Cada encuadre organiza personas, objetos y colores con una precisión que recuerda a la composición de un plató cinematográfico, sin necesidad de reproducir un entorno cotidiano.

Esa construcción exigió prestar especial atención a la geometría de los espacios. En la villa, la posición de la piscina respecto a la fachada, la distancia entre los elementos y la distribución del mobiliario condicionaban cada nueva vista. La cocina, por su parte, debía conservar la misma intensidad cromática y el tratamiento escenográfico del exterior.

El objetivo era que ambos espacios resultaran reconocibles como parte de un mismo universo, aunque sus escenas se desarrollaran por separado.

gbEn7Fe9ldFEMpZteTh2dq0Rxz012HQGBlbbX1zP.webpEl contraste entre la arquitectura rosa, la piscina amarilla y los elementos de decoración define buena parte de la identidad visual de «Fresquito».

Un reparto con identidad propia

Antes de reunirlos en la villa o en la cocina, los personajes se desarrollaron individualmente. África Garnet, cantante y compositora principal de la canción, encabeza un reparto formado por dos coristas, dos bailarinas, dos chicos Fresquitos y una chica Fresquitos.

Cada uno necesitaba una identidad física reconocible, con rasgos, proporciones y estilismos que pudieran mantenerse desde diferentes puntos de vista. Para conseguirlo, se generaron retratos de busto, imágenes de cuerpo completo y estudios turnaround, que permitían observar a cada personaje desde distintos ángulos.

Este trabajo previo facilitaba su posterior integración en las escenas, donde la escala, la iluminación y la perspectiva podían variar considerablemente. Una misma persona debía conservar su apariencia tanto en un primer plano como en una composición coral junto a otros personajes.

La organización de estas referencias, junto con las diferentes versiones de los escenarios y las generaciones de cada secuencia, permitió estructurar el desarrollo visual del proyecto antes de comenzar las animaciones.

La identidad de los personajes no se resolvía en cada plano, sino que se construía previamente para poder mantenerla durante todo el videoclip.

Hacer bailar a una imagen

Uno de los mayores retos de «Fresquito» apareció al transformar las imágenes estáticas en secuencias audiovisuales. El proceso partía de una imagen inicial, previamente compuesta, sobre la que se desarrollaban instrucciones específicas para definir las acciones de los personajes y los movimientos de cámara.
Las coreografías fueron especialmente exigentes. Conseguir movimientos fluidos y naturales implicaba mantener la coordinación corporal, la continuidad de las extremidades y una relación creíble entre los gestos y el ritmo musical.
La dificultad aumentaba cuando aparecían varios personajes simultáneamente. Las manos podían deformarse, los cuerpos perder definición y algunos movimientos generar resultados poco naturales. Una composición que funcionaba perfectamente como imagen podía dejar de hacerlo cuando sus protagonistas comenzaban a moverse.
Las escenas de piscina añadían otro problema, la interpretación física del agua. En algunas generaciones, los personajes llegaban a caminar sobre su superficie, como si se tratara de un suelo sólido.
Estas dificultades exigieron realizar diferentes pruebas, ajustar las instrucciones de movimiento y seleccionar las animaciones que mejor respondían a la intención de cada escena.
El reto no era simplemente conseguir que los personajes se movieran, sino que sus acciones resultaran naturales y mantuvieran la credibilidad del videoclip.

Wht0xcq8WONcUYJihGr2c9GrJ32vpuhGqlYZbgXg.webpLas coreografías concentraron algunos de los mayores desafíos de animación, especialmente en la coordinación de movimientos y la continuidad anatómica.

Cuando el escenario deja de obedecer

La continuidad espacial fue otra de las dificultades importantes de la producción. Aunque la villa y la piscina se habían desarrollado previamente desde diferentes perspectivas, los cambios de cámara podían introducir alteraciones inesperadas en la arquitectura.

Los contraplanos resultaban especialmente complejos. En ocasiones, la piscina cambiaba de posición, las proporciones de la fachada se modificaban o la distribución de los elementos dejaba de corresponderse con las referencias originales.

La particularidad de este problema era que una imagen podía resultar correcta de forma aislada y, sin embargo, dejar de funcionar al colocarla junto a otra que mostraba el mismo escenario desde un ángulo diferente.

Algo similar ocurría con los personajes. Mantener sus rasgos físicos, proporciones y vestuario requería revisar constantemente los resultados, especialmente cuando aparecían en escenas con numerosos invitados o realizando movimientos complejos.

En determinados momentos fue necesario simplificar las composiciones, reducir el número de personajes o modificar las acciones para evitar deformaciones y comportamientos poco naturales. Incluso detalles como la posición de las tumbonas, la cantidad de vegetación o la alineación entre la piscina y las columnas podían condicionar el resultado.

El trabajo consistía en identificar qué elementos debían mantenerse, qué necesitaba corregirse y qué versiones podían convivir dentro de una misma secuencia.

En un universo deliberadamente escenográfico, la libertad visual no eliminaba la necesidad de mantener unas reglas espaciales coherentes.

Lo que ocurre después de generar

Las secuencias seleccionadas todavía necesitaban convertirse en un videoclip. El montaje debía alternar interpretaciones musicales, escenas de piscina, interiores y composiciones gráficas de producto, manteniendo el ritmo de la canción y la continuidad entre situaciones muy diferentes.
En esta fase, Adobe After Effects desempeñó un papel fundamental en el proceso de postproducción. Se trabajaron transiciones, efectos visuales, recursos de motion graphics y ajustes de timing para adaptar los materiales al montaje.
Las composiciones gráficas de producto añadían otro registro visual al videoclip. Los envases de Gazacao se integraban con fondos de color intenso, elementos gráficos y tratamientos de chocolate que debían convivir con las escenas protagonizadas por África y el resto del reparto.
La postproducción permitió conectar esos lenguajes, ajustar las transiciones y trabajar los detalles necesarios para que las diferentes secuencias funcionaran como parte de una misma pieza.
La generación permitió construir los materiales audiovisuales, pero el montaje, la composición y la postproducción fueron fundamentales para convertirlos en el videoclip definitivo.


Fuera de plano

Durante todo el videoclip, la villa, la piscina y la cocina funcionan como espacios de un mismo universo visual. Su simetría, sus colores y la disposición cuidadosamente organizada de los elementos responden a una lógica escenográfica que acompaña a los personajes y a la música.

En el tramo final, esa construcción adquiere un nuevo significado. El encuadre se abre y aparecen las cámaras, los focos y el equipo de rodaje, revelando que aquello que estábamos viendo forma parte de un decorado cinematográfico.

La escena conecta con una de las características más reconocibles del proyecto. Los escenarios nunca necesitaron ocultar completamente su naturaleza artificial. Su estética respondía a una puesta en escena deliberada, y el cierre del videoclip termina haciéndolo explícito.

El resultado reúne arquitectura, personajes, coreografías y composiciones de producto dentro de una identidad visual común, combinando producción generativa con técnicas de edición y postproducción audiovisual.

«Fresquito» deja también un aprendizaje que va más allá de las herramientas utilizadas. Generar una imagen atractiva no garantiza que funcione dentro de una secuencia, del mismo modo que conseguir una animación no significa que el plano esté terminado.

La coherencia nace de definir los elementos fundamentales, controlar su evolución y tomar las decisiones necesarias para que cada escena encaje con el resto.

En «Fresquito», el decorado podía ser ficticio. Pero el trabajo necesario para conseguir que todo funcionara dentro de él era muy real.

wYXLIgaN6vL3pxfmaJezZuznCxWofz0JlHNjxN9X.webpEl cierre del videoclip descubre las cámaras y el equipo de rodaje, revelando la naturaleza escenográfica del universo de «Fresquito».Mira el vídeo completo del BEYOND THE FRAME Aquí